Hoy de amar no tengo ganas
solo quiero llorar sin sentir nada
dejar que todo pase
enojo, ira, soberbia
que solo causa tristeza
Quisiera dejar las cosas vanas
aunque de amor no tenga nada
decir adiós, adiós a todo,
¡cerrarlo todo ya!
que esto me atormenta
y quita la paz
hoy de amar no tengo ganas
pero sin amar mi alma no sana
y el perdón me espera
mi alma lo anhela
y digo adiós,
adiós al odio, al rencor
¡lo cierro todo ya!
que pase de mí este incomodo azar
aunque de amar no tenga ganas
amaré mañana
27 may 2012
18 may 2012
Era él mi poeta.
Te diré lo que hoy recordé...
pues recordar me hizo tan feliz
Y es que ya no soy lo que fui
Te diré cómo y por quién,
yo empecé a escribir...
Era él un poeta,
yo una niña sin letras
cuando de casualidad le encontré
y de sus palabras me enamoré
él escribía, yo leía
a veces comentaba
y él respondía,
él me inspiraba, yo cantaba
y al dormir y despertar
él allí estaba.
Y poco a poco amigos nos hicimos
poco a poco más de dos fuimos
poco a poco, de dos a once
y contando a Dios fuimos doce
Pues eran las letras
los sueños, las estrellas
mis suspiros, su cantar,
mi silencio, su palpitar
las miradas sin cruzar
y la distancia sin menguar
Y él escribía, yo leía
y él soñaba, yo suspiraba
Cuando el hablaba, yo callaba
y en mi silencio, sus dichos él guardaba.
Era él mi poeta,
yo una niña y sus letras
y poco a poco sus palabras
preparaban su ausencia
y poco a poco sin darme cuenta
me dejó sola con ellas.
y ahora, por él... soy poeta.
pues recordar me hizo tan feliz
Y es que ya no soy lo que fui
Te diré cómo y por quién,
yo empecé a escribir...
Era él un poeta,
yo una niña sin letras
cuando de casualidad le encontré
y de sus palabras me enamoré
él escribía, yo leía
a veces comentaba
y él respondía,
él me inspiraba, yo cantaba
y al dormir y despertar
él allí estaba.
Y poco a poco amigos nos hicimos
poco a poco más de dos fuimos
poco a poco, de dos a once
y contando a Dios fuimos doce
Pues eran las letras
los sueños, las estrellas
mis suspiros, su cantar,
mi silencio, su palpitar
las miradas sin cruzar
y la distancia sin menguar
Y él escribía, yo leía
y él soñaba, yo suspiraba
Cuando el hablaba, yo callaba
y en mi silencio, sus dichos él guardaba.
Era él mi poeta,
yo una niña y sus letras
y poco a poco sus palabras
preparaban su ausencia
y poco a poco sin darme cuenta
me dejó sola con ellas.
y ahora, por él... soy poeta.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)