1 jul 2019

Tú, simplemente, deseas que esté más cerca de Ti…


A lo largo de mi vida he visto como Dios me ha llevado por lugares que no pretendo.

Muchos podrían decir que son mis decisiones las que me han llevado a dichos lugares, e incluso a buscar conversaciones que de algún modo se convierten en descanso. Sin embargo, he aprendido a fijarme en los detalles y puedo estar segura que siempre que me encuentro en un lugar así, hubo una intervención divina.

Sí, puede ser, que de algún modo “decidí” aceptar Su invitación, pues, ¿quién rechazaría recorrer con él dichas aventuras?.

11 jun 2019

Pedí a Dios sensibilidad, no sabía de qué forma me la iba a dar. 
Debí suponerlo... sólo se puede ser sensible después del sufrimiento.

2 feb 2019

Sobre su fuerza de atracción...

Justo ese momento en el que toda realidad se nubla ante mis ojos, tardo en darme cuenta de su fuerza de atracción, y que mi única opción, es ceder todo ante Él.

C. S. Lewis lo explica mejor…

“Avanzo por la senda de la vida sin modificar mi naturaleza normal, satisfecho de mi descreimiento y de mi condición caída, subyugado por las alegres reuniones mañaneras con mis amigos, un poco de trabajo que halague hoy mi vanidad, un día de fiesta o un nuevo libro. De pronto, una puñalada causada por un dolor abdominal que amenaza con una enfermedad grave, o un titular de periódico que nos advierte de la posibilidad de destrucción total, hace que se desmorone el entero castillo de naipes. Al principio me siento abrumado, y mi pequeña felicidad se asemeja a un montón de juguetes rotos. Después, lentamente y de mala gana, poco a poco, trato de recuperar el estado de ánimo que debiera tener en todo momento. Me acuerdo de que ninguno de esos juguetes fue pensado para poseer mi corazón, de que el verdadero bien se halla en otro mundo, de que mi único tesoro auténtico es Cristo. La gracia de Dios me ayuda a tener éxito, y durante uno o dos días me convierto en una criatura consciente de su dependencia de Dios y que extrae su fuerza de la fuente debida. Ahora bien, desaparecida la amenaza, mi entera naturaleza se lanza de nuevo a los juguetes, deseosa -Dios me perdone- de desterrar de mi mente el único sostén frente a la amenaza, asociada ahora con el sufrimiento de aquellos días. Así sé manifiesta con claridad terrible la necesidad de la tribulación.”

22 dic 2017

La importancia de los estudiantes internacionales.

Hace un par de semanas leí un artículo que publicó el diario La nación con dicho título. Este describía desde un punto de vista socio económico la importancia de los estudiantes internacionales en Argentina, abordando desde el enriquecimiento cultural en clases hasta el impacto en la economía del país.

"No existe una política de diplomacia pública más efectiva que la de tener portavoces que hayan vivido en carne propia nuestra cultura para promoverla globalmente". Cuando leí esta frase meditaba en la importancia que debe tener para nosotros el saber recibir y acompañar a los estudiantes internacionales, porque quizá los gobiernos puedan buscar estrategias para atraer a estudiantes extranjeros, sin embargo, no se preocuparán por ellos más allá de los intereses políticos y económicos.

En un día del picnic con los estudiantes de ABUA, mientras caminábamos por la reserva ecológica, una chica me contó el caso de un estudiante mexicano al que encontraron ahorcado en la reserva ecológica un año atrás. La noticia me estremeció, quizá por el hecho de que era mexicano, pero también por ser un estudiante de intercambio.

Durante mi estancia en Argentina, Dios ha puesto en mí, mayor sensibilidad hacia los estudiantes extranjeros. He sentido empatía al ser extranjera pero también he podido ver el desafío que representan los estudiantes internacionales, tanto para la Iglesia en general como para el ministerio estudiantil local. La razón puede ser muy obvia, nadie puede comprender mejor a un estudiante, que otro estudiante o alguien que lo fue. Y lo mismo pasa con los extranjeros, nadie podría comprender mejor un estudiante internacional que otro internacional o alguien que ha tenido que vivir en una cultura diferente a la suya.
Los argentinos (al menos en Capital Federal) no son ‘los mejores amigos de los extranjeros’, ya que es una cultura donde las amistades se forman en nivel secundario, al llegar a la universidad no hacen otros vínculos de amistad, incluso aunque se trate de otros argentinos. Y cómo me dijo ‘un amigo’ argentino (refiriéndose a los extranjeros) "¿Para qué hacernos amigos si están por corto tiempo y luego se van?"

Durante este mes que he estudiado la carta de Santiago, he reflexionado mucho en la distinción que hacemos con nuestros propios hermanos en Cristo, antes quizá era más destacada la distinción hacia los pobres, pero en la actualidad los pobres ocupan un mejor lugar que los extranjeros o migrantes. Es más fácil apoyar a alguien cuya necesidad es ‘visible’ ante nosotros, que ayudar a alguien cuyas necesidades no entendemos o no logramos ver.

Los estudiantes internacionales son importantes, no tanto porque nos enriquezcan con su cultura o tengan un impacto en la economía de nuestro país (cualquiera que sea). Son importantes como estudiantes que también necesitan escuchar el evangelio y ser recibidos en una comunidad que les muestre el amor y la compasión de Cristo. Además no hay "estrategia más efectiva que la de tener portavoces (del reino) que hayan vivido en carne propia nuestra cultura (donde no hay acepción de personas, ni barreras culturales) para promoverla globalmente".

23 abr 2017

Otro día

Otro día de enojo y frustración
Otro día de no querer estar aquí
Un día más.
Otro día en no poder dormir
Otro día de llorar sin parar
Un día más.
Y otro día más…
Y así pasarán los días,
Y se irá el enojo
Se irá la frustración
¿Me acostumbraré al fin?
Recordaré tus promesas
Y mi misión aquí en la tierra
Recordaré mis promesas
Y que es tu misión que me sustenta
Y así, un día más
Viviré por ti
Otro día más…
sin tristeza,
un día con esperanza.
y otro día más.

19 ene 2017

Mírame, otra vez.

Cuando te busco y no te encuentro
Cuando te llamo y no te escucho
Mírame con amor y hazme entender
Que pueda esperar en tu poder
Cuando me encuentro en medio del dolor
Y no pueda hallar la solución
Mírame, otra vez, ¡y enséñame!
Cuando la angustia me vuelva a dar
Y el miedo me agobie más…
¡Mírame, Señor, otra vez…
con tu mirada de amor, y sálvame!

1 ago 2016

Escribiremos las mil historias que antes no pudimos...

¡Ven!, mira por dentro
suelta tus dedos a escribir 
deja las palabras fluir
¡escribe!, no tengas miedo
te contaré historias otra vez
tendremos más tiempo esta vez
¡Ven! No pienses más
Te dictaré lo que tienes para dar
¡Ven!, ¡escribe! No mires atrás
Tenemos muchas cosas que contar.